Turismo Deportivo y de Aventura En ciertos sectores de la Reserva Marina de Galápagos, es posible realizar buceo de superficie y profundidad y tener contacto con las impresionantes especies acuáticas que viven bajo la superficie del mar: arrecifes de coral, ballenas, tiburones ballena, tiburones martillo, rayas, mantarrayas, peces espada, tortugas… Por el fondo del Océano se desplazan fuertes corrientes marinas y protuberancias de lava que los deportistas deben tomar en cuenta mientras miran los maravillosos habitantes del agua. Otros hábitats marinos son los fondos rocosos, las paredes verticales de roca y los manglares. De igual forma, hay fenómenos naturales que afectan el área como los afloramientos de aguas frías y el Fenómeno de El Niño. La Reserva Marina de Galápagos abarca una extensión de cerca de 133.000 kilómetros cuadrados. Bucear en el Archipiélago es una de las mayores aventuras que es posible experimentar. La zona está considerada como una de las siete más importantes del Planeta para realizar esta actividad. De igual forma, hay islas como Santiago, Bartolomé o Floreana (la Corona del Diablo) donde también se puede practicar buceo. Una de las caminatas más interesantes, por las formaciones de lava existentes, es la que se puede realizar en la isla Santiago. Y en Santa Cruz hay senderos que cruzan la vegetación de la isla, repleta de cactus, matorrales y manglares. En estas Islas, estudiadas por Darwin, están identificados 54 sitios de visita terrestre que los turistas pueden recorrer con la colaboración de guías especializados. |  |  |
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